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En un primer lugar comentaremos el apartado de la ropa, por ser el equipo básico para realizar cualquier actividad, esta a de tener unas características y una calidad mínima que a la larga sabremos apreciar. En primer lugar, diremos que han de ser prendas de calidad contrastada pues el ritmo de trabajo al que serán sometidas será alto, y no queremos que estando lejos de nuestro punto de partida o de destino suframos una rotura o una merma de sus cualidades importante (impermeabilidad, aislamiento, etc.).
Teniendo en cuenta lo anterior, las características mínimas que han de tener las prendas de montaña, son las siguientes: solidez, por lo expresado anteriormente, pero que a la vez tenga un peso lo más ligero posible, por razones evidentes; Amplitud, puesto que deben permitirnos movernos con libertad y sin perjuicio de nuestra comodidad, han de ser de colores vivos, para una rápida localización en caso de perdida o accidente, otra característica muy importante es la impermeabilidad sobre todo si salimos en invierno pues es muy importante el permanecer seco en todo momento, dicho lo anterior alguno ya se habrá percatado de algo evidente, si la ropa es impermeable, ¿que ocurre con la sudación corporal inherente a toda actividad física?. Pues ese es uno de los factores que más ha revolucionado la industria textil deportiva y es el de los tejidos transpirables que a la vez se comportan impermeables a la lluvia o la nieve.
Estas condiciones son aplicables a todo tipo de ropa, principalmente a la de invierno, puesto que la que utilizaremos en la época cálida (siempre que vallamos ha movernos por baja y media montaña) será una indumentaria menos exigente en cuanto a su calidad, puesto que con unos pantalones de deporte y una camiseta podremos afrontar una excursión de verano sencilla.
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A pocas prendas exigimos tanto como a los
guantes: ser al mismo tiempo calientes, ligeros, resistentes,
impermeables y protectores de impactos, conservando, por
supuesto, un buen tacto. Estamos hablando de un articulo
que debe cumplir un gran número de requisitos que,
evidentemente, pueden comportarse; de una prenda destinada a
cubrir una de las extremidades que más se utilizan, y por tanto
sometida a un gran desgaste de la materia textil.
Recuerda que...
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Los
guantes y manoplas no generan calor por si mismos. De ellos
solo obtenemos un aislamiento del exterior y la conservación
de la temperatura de las manos, que es regulada por la
circulación de la sangre en ese momento. Un guante no
es más que un almacén de aire, cuya temperatura se eleva por
el calor que irradia nuestro cuerpo. Debemos apartar la idea
de que los guantes dan calor por si mismos. ¡Somos nosotros
quienes debemos calentarlos!
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Las
manos son partes del cuerpo no estrictamente vitales. Si el
cuerpo se ve afectado por el frío y/o la hipotermia,
desencadena una reacción natural de ahorro calórico con el
fin de conservar la temperatura de los órganos vitales
(corazón, cerebro, hígado, etc.), en detrimento de las
partes periféricas del organismo (manos, pies, nariz,
orejas). Por la cabeza perdemos un 20% de nuestro
calor corporal.
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Cualquier presión ejercida por la ropa, ceñidores,
dragoneras, correas, etc., sobre los vasos de aporte
sanguíneo (arterias) o sobre los de retorno (venas),
provocan la ralentización de la circulación de la sangre, y
por tanto la disminución de temperatura en las manos.
Si mantenemos una presión continuada sobre las yemas de los
dedos o las manos (por ejemplo haciendo presa en la roca,
sobre el piolet, los bastones, las perchas, los puños, etc.)
provocamos, por compresión, el mismo efecto. No es
conveniente apretar en exceso los ceñidores y hebillas de
los guantes, los puños de las chaquetas, las dragoneras o
cualquier útil que comprima y/o dificulte la circulación
sanguínea.
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El agua
es un gran conductor térmico. Por tanto, un guante o manopla
mojado pierde un gran porcentaje de su capacidad como
aislante.
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Al quitarnos los guantes o manoplas es
aconsejable mantenerlos al lado de una fuente continua de
calor, por ejemplo en el interior de la chaqueta, junto al
pecho. Cuando volvamos a colocarlos sobre las manos, habrán
conservado gran parte de la temperatura que ya habían
adquirido. No debemos sujetar ni agarrar partes metálicas
sometidas a bajas temperaturas con las manos desnudas.
Utilizar un guante aunque sea fino, para que haga de barrera
entre nuestra piel y dicha parte metálica.
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Otro componente, quizá él más importante, son las botas
puesto que las sufriremos durante toda la marcha que realicemos
o por el contrario disfrutaremos de su comodidad. Dicho esto
diremos que en el mercado hay numerosas marcar y modelos, pero
no todas ellas son las ideales para la practica del montañismo o
del treking pese a su aspecto, lo primero a tener en cuenta es
si las utilizaremos en invierno, en verano o en ambos casos.
Para la practica del senderismo en baja y media montaña son
recomendables botas de media caña que sujeten bien el tobillo,
que tengan una suela con un dibujo agresivo para evitar
resbalones y en la medida de nuestras posibilidades económicas
podremos adquirir alguno de los modelos que incorporan las
mencionadas membranas transpirables e impermeables con la
consiguiente polivalencia de nuestras botas. Los anteriores
modelos se pueden encontrar tanto en piel como en fibras
sintéticas, ¿la elección? pues para gustos... La principal
ventaja de las sintéticas es sin duda su carencia de
mantenimiento salvo él limpiarlas después de cada salida (el
barro, la arena y la suciedad debilitan el tejido), la ligereza
del material que es algo a tener en cuenta, por contra suelen
ser algo mas frías que las fabricadas en piel y duran menos. Los
modelos que se fabrican en piel son menores que los sintéticos,
además necesitan de algún tipo de tratamiento para conseguir su
impermeabilización, pero por contra suelen ser más cálidas y su
durabilidad es mayor.
Lo anteriormente dicho se puede trasladar a las botas de
alta montaña, aunque las botas de cuero están prácticamente
"extinguidas" por estas altitudes por una serie de
condicionantes. En primer lugar, la bota de alta montaña esta
compuesta de dos partes una externa formada por una carcasa de
plástico rígido que la dota de una impermeabilidad total
(solucionado aquello del mantenimiento de las de cuero) y en lo
que se refiere al interior se compone de un botín creado de los
más diversos materiales que harán de aislante con el exterior.
Todo esto da una idea de la calidad de este tipo de botas frente
a las de piel. A sí mismo estas botas son de suela rígida así
como el resto de la carcasa externa por razones que explicaremos
mas adelante.
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El macuto es el componente del equipo que en mayor o menor medida necesitamos para realizar el tipo de actividad que hemos elegido; Si pensamos pasar varios días fuera de casa, deberá de ser de un tamaño lo suficientemente grande como para permitirnos llevar todo el equipo necesario, como pueda ser un saco de dormir, la comida, el material de escalada si es que pensamos escalar o algo tan importante como la ropa.
De todo lo dicho anteriormente se deduce que deberá estar construido de forma que podamos levar todo el equipo junto, pero no revuelto y que deberemos poder acceder a el de una forma fácil y coherente. Deberá estar construido de materiales resistentes y livianos, y diseñado para que se adapte a la morfología de nuestra espalda con una repartición del peso uniforme. Actualmente casi todos los fabricantes de macutos optan por incorporar, en sus gamas medias y altas, algún sistema anatómico capaz de repartir el peso del macuto, principalmente sobre las caderas y así evitando que los hombros y la parte alta de la espalda soporten grandes esfuerzos. También es importante que cuente con algún tipo de acolchado en la zona de la espalda.
Si la actividad ha realizar nos obliga ha llevar material de muy diverso tipo con pueda ser: crampones, cuerdas, material de seguridad etc., nuestro macuto será muy parecido al de esta descripción. :
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Capacidad de entre 40 y 60L de capacidad
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NO llevara armadura (si podría llevar una mínima interna, con el fin de mantener la forma del macuto, pero nada mas)
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Llevara múltiples bolsillos de FÁCIL acceso y nunca sobresaldrán en exceso de la silueta del macuto.
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Tendrá cintas de compresión lateral para adecuar la capacidad a la carga que llevemos y no valla dando tumbos en su interior
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Deberá tener al menos una cinta PORTA-PIOLET
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Es recomendable que lleve UNA CREMALLERA para el acceso a la parte inferior (de lo contrario nos veremos obligados a vaciarlo cada vez que queramos sacar algo del fondo, como el saco de dormir, por ejemplo)
Otro punto importante a la hora de emprender la salida es el orden que llevaran nuestras cosas dentro, y deberá de ser el siguiente, por lo general. Colocaremos el saco de dormir en el fondo evitando que pudiera mojarse si dejásemos el macuto sobre un suelo húmedo, a continuación meteremos la comida, útiles de cocina, sí los tuviésemos, material de seguridad (mosquetones, cintas, empotradores, etc.). Dejaremos la parte superior reservada al material más liviano y/o de primera necesidad. De todo lo anterior se deduce que como regla general el orden de colocación del contenido será: Lo mas pesado y de uso menos frecuente en el fondo, de esa manera lograremos mantener el centro de gravedad bajo y próximo a las caderas.
Como comentario final diremos que:
un macuto bien hecho se mantendrá de pie por sí solo.
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